¡Toma que toma que tomatá!
Como todo último miércoles de agosto, el pequeño pueblo de Buñol se ve desbordado por una marea de visitantes dispuestos a pasarselo muy bien: chinos, estaudonidenses, japoneses, australianos, checos… y yo.
Despues de muchos años intentando ir, nos pusimos de acuerdo tres amigos mios y yo y nos fuimos a las famosas fiestas de Buñol. Nos fuimos el día de antes y pasamos la noche en los pubs que hay allí y que el día previo a la gran fiesta no cierran hasta que amanece. Con la resaca y el calor que empezaba a asomar a las 8 de la mañana nos fuimos a las consigna a recoger nuestras mochilas y preparanos para la batalla.
Zapatillas rotas, calcetines con patatas, pantalón corto viejo,camiseta que no quieras volver a ver nunca, gafas de buceo, cámara sumergible…. y gorro identificativo para salir en la tv facilmente jejejeje
Lo del gorro fue bastante gracioso puesto que de camino a la tomatina todas las cámaras de televisión querían hacernos entrevistas pero nos negamos ( eso sí puedo asegurar que sí que salimos en tv)
Y a las once en punto, suena un masclet y empieza la guerra, kilos y kilos de tomates por los aires, los suelos y por cada parte de tu cuerpo – y lo que no es tomate -.
Tras la locura – la salida fue el momento de mayor agobio- era el momento de buscar una ducha e ir de camino a la estacion para coger el tren de vuelta y por fin… dormir.
Pd: ya colgaré una foto de como quedó mi ” gorro identificativo” cuando salga de la lavadora



chee si es que els valencians tenim unes festes collonudes XXDDD.
A mi me queda pendiente ir a la lucura de la tomatina. a ver si elaño que viene me animo.
besotes mu grandes.
ya estás mejor???????
Tenías que haber puesto fotos tuyas del antes y el después xDD
Se debe descargar mucha adrenalina en algo así, no?
Besotes!